El coqueteo de la moda con el deporte tiene ya bastante tiempo. Antes de que el deporte se fijara en la moda, ya la moda había flirteado con el deporte. A continuación, te invitamos a hacer un recorrido por los momentos más emblemáticos de esta relación.
1917, La edición americana de Vogue animaba a las mujeres a utilizar prendas más adecuadas para el campo o la montaña.
1922, Suzanne Lenglen fue la primera tenista que lució minifalda y un bandeau en lugar de un sombrero, lo que provoco un shock en las pistas.
1925, Coco Chanel, una pionera en liberar a la mujer, introdujo el uso de pantalones y prendas deportivas para el día como el jersey de tenis y la gorra marinera.
En los 30´s, 40´s y 50´s, a medida que los pantalones fueron ganando aceptación en el mercado femenino, aparecieron fibras sintéticas como el nylon y se desarrollaron más indumentarias deportivas.
En los 60´s, se incorporaron las cremalleras y los botones de clip, lo que dio más versatilidad a las prendas deportivas.
En los 70´s, las prendas sport adquirieron un punto más sensual y las fibras sintéticas con las que se hacían las prendas para ir a la montaña, bajaron por primera vez a la calle para confeccionar prendas de abrigo.
En los 80´s, la década del culto al cuerpo, el deporte formaba parte de la rutina de personas de todas las edades: el jogging, squash, el aerobic y los gimnasios, lograron popularizar las prendas deportivas en la calle, convirtiendo a las zapatillas y ropa sport en el uniforme de hombres y mujeres.
A partir de este momento, las casas de lujo comenzaron a crear líneas deportivas pensadas en quienes deseaban practicar deporte con estilo: zapatillas, tablas de snowboard y palos de golf firmados por Chanel, Dior o Gucci, comienzan a ser el must have de los deportistas más fashion.
¿Quieres conocer cómo continúa esta historia?, Te lo contamos la semana que viene.




















